El almuerzo de los remeros de Renoir

El almuerzo de los remeros, es un cuadro cuyas dimensiones son de 1,3 metros de alto por 1,73 metros de ancho, que fue realizado por el pintor francés Pierre-Auguste Renoir en 1880-1881 y que está resguardado actualmente en la Colección Phillips, ubicada en Washington D.C. La escena retratada es protagonizada por un grupo de personas que son amigos de este pintor, quienes están tomando un merecido descanso en la terraza del restaurante Maison Fournaise, ubicado sobre el río Sena en la localidad de Chatou, Francia.

El espectador puede percibir un ambiente cargado de alegría popular, asemejado a otras obras del mismo autor como Baile en el Moulin de la Galette (1876). Además, Renoir ya había retratado este local y la temática del remo en la pintura Déjeuner chez Fournaise, del año 1875. En El almuerzo de los remeros, este artista representó a sus amistades, quienes son los clientes más asiduos a este establecimiento como Gustave Caillebotte (pintor), que está sentado a la derecha y se aprecia en un primer plano, mientras sostiene una conversación con la actriz Angèle Legault y Adrien Maggiolo, quién es periodista.

​Además, en un primer plano pero a la izquierda se puede observar a quien para el momento era la futura esposa de Renoir, Aline Charigot, quien estaba iluminada por un rayo solar, mientras jugaba con un perrito. El hijo de los Fournaise (quien se encarga de los barcos de remo) está detrás mientras permanece de pie contemplando esta reunión y vestido con una camiseta blanca. En la barandilla está Alphonsine (su hermana), entretenida al escuchar al barón Barbier, quien se opone a la visión del espectador.

Por otra parte, Ellen Andrée  es la muchacha que está en la parte central de la imagen consumiendo una bebida, solo que un poco hacia la derecha. Esta mujer​ una actriz que se dedicó a ser modelo para otros pintores del género artístico impresionista como Henri Gervex, Degas y Édouard Manet. Hacia la sección posterior está un individuo que usa un sombrero de copa, acompañado de otros amigos de Renoir como Lhote y Lestringuez, quienes conversan con la actriz Jeanne Samary.

¿Cómo está ordenada esta pintura?

Son dos diagonales las que ordenan esta composición pictórica de Renoir. La primera de estas señala una agrupación a los hombres que usan camiseta y que en realidad son los remeros. La otra diagonal comienza en el faldón izquierdo del mantel hasta culminar en la sección derecha del fondo, para proporcionar una sensación de profundidad. Entre ambas diagonales se destaca la mesa que está vestida con un mantel blanco sobre el que permanece un barril, copas, botellas y cesta de fruta.

Renoir imprimió bastante luminosidad en este cuadro, viniendo esta desde la abertura del balcón que está por detrás del hombre que usa sombrero y camiseta. El color blanco de estas prendas de vestir junto al mantel de la mesa, ayudan a que se refleje esa iluminación para repartirla a la toda esta pintura de arte. El almuerzo de los remeros se distingue de otras obras pertenecientes al impresionismo, en cuanto a la nitidez que tienen sus formas y figuras, aparte que evoca distintos elementos que se adaptan al mundo de la obra Las bodas de Caná de Veronese, uno de los cuadros favoritos de Renoir.

Esta obra se expuso en la séptima exposición impresionista,  realizada en 1882. Posteriormente, el marchante Durand-Ruel adquirió este cuadro para darlo a conocer por el mundo, presentándolo en ciudades como Londres, Nueva York y Boston, así como muchas otras localidades. Para el año 1923 el coleccionista Duncan Phillips compró este cuadro por un monto de 125 000 dólares. Y en la obra cinematográfica estrenada en 2001, El fabuloso destino de Amélie Poulain, de Jean-Pierre Jeunet, esta pintura de arte tuvo un protagonismo relevante.

El período ingresco de Renoir al realizar El Almuerzo de los Remeros

Para la década de los años 1880, Renoir debió trabajar con una gran intensidad, lo cual resaltaba en las tertulias que sostenía con Ambroise Vollard, con quien compartió su sensación de enfrascarse en una suerte de callejón sin salida, que empezó a experimentar hacia el año 1883, producto de estar insatisfecho con lo que veía como la forma antigua en la que se ejecutaba el impresionismo, por lo que buscó un estilo nuevo ya que llegó a pensar que no sabía dibujar y pintar.

En medio de un estado de depresión, Renoir pulverizó una gran cantidad de lienzos. Mientras atravesaba este momento amargo y difícil, recibió la ayuda del artista Jean-Auguste-Dominique Ingres. Durante el periodo ingresco que Renoir vivió en esta década, su obra exhibe una tendencia perceptible que consiste en un dibujo cargado de mayor limpieza con un trazado más preciso, una plasticidad más clara y el uso de colores originarios. Y estas son cualidades propias de obras como El almuerzo de los remeros, Maternidad y Los paraguas, cuadro que pintó en momentos diferentes, ya que lo comenzó en 1881 y lo terminó en 1885, siendo una evidencia de la manera en que evolucionó este artista en lo que a su estilo respecta, con un matiz impresionista y suave en la sección derecha, pero lacónico y duro en la sección izquierda.

Mientras estuvo en Normandía, hacia 1884 realizó el retrato de quienes fueron las tres hijas de Paul Bérard, denominado La tarde de los niños en Wargemont. Aquí se deja a un lado la pureza de la línea, apartando la forma típica de Ingres, por lo que es un lienzo con la forma propia del Renoir que existía en este período ingresco, pasando algo similar a lo apreciado en El almuerzo de los remeros, en el que se aprecian una gama de colores claros y azules, para hacer referencia al siglo XVIII y a la pintura rococó, mientras se inspiraba en pintores como Antoine Watteau y Jean-Honoré Fragonard. Son estas las muestras que Renoir había abandonado las vibraciones de la luz y la sombra, junto a una pincelada insegura y temblorosa, plasmando un ambiente cargado de estabilidad y serenidad.

Definitivamente Renoir fue un impresionista muy hedonista, a quien realmente le importaba demostrar lo alegre que es vivir, a diferencia de otros pintores que se enfocaban en los efectos diversos causados por la luz en los objetos. Por eso es que El almuerzo de los remeros, es una dedicatoria artística a las alegrías de la vida.

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